La tarjeta sin contacto no utiliza el contacto físico con el lector: se comunica por hiperfrecuencias.
Las tarjetas sin contacto están formadas por varios componentes:
Según la aplicación, los modelos de tarjetas disponibles en el mercado van de lo más simple a lo más sofisticado. El chip es el núcleo de este tipo de tarjetas: es el encargado de gestionar la comunicación con el lector, la recepción de los datos, su almacenamiento en la tarjeta, su cifrado y la protección del acceso.
El lector envía ondas electromagnéticas que forman un campo magnético cuando “conectan” con la antena de la tarjeta sin contacto. Una tarjeta pasiva obtiene su energía de este campo magnético y la utiliza para alimentar el circuito del chip.
El chip, a su vez, modula estas ondas y las reenvía al lector, el cual convierte estas nuevas ondas en datos numéricos.
La tarjeta debe estar bastante cerca del lector para que funcione: entre 3 y 10 centímetros. Hay algunas tarjetas sin contacto que utilizan las ondas de radio y pueden funcionar a una distancia mayor.
Las impresoras Evolis Pebble, Dualys, Quantum y Securion disponen de codificadores de tarjetas sin contacto de forma opcional. Esta solución de personalización le ofrece una gran flexibilidad y la posibilidad de obtener en tan sólo unos minutos una tarjeta con chip sin contacto acabada.